lunes, 29 de septiembre de 2008

Derroche

El reloj de cuerda suspendido, el teléfono desconectado, en una mesa dos copas de vino, y a la noche se le fue la mano.
Un luz rosada imaginamos, comenzaron por probar el vino, con mirarnos todo lo dijimos, y a la noche se le fue la mano.
Si supiera contar todo lo que sentí, no quedo un lugar que no anduviera en ti.
Besos, ternura, que derroche de amor, ¡cuánta locura!
Besos, ternura, que derroche de amor, ¡cuánta locura!
Que no acabe esta noche, ni esta luna de abril, para entrar en el cielo no es preciso morir.
Parecíamos dos irracionales, que se iban a morir mañana.
Derrochamos, no importaba nada, las reservas de los manantiales.
Parecíamos dos irracionales, que se iban a morir mañana.
Besos, ternura, que derroche de amor, ¡cuánta locura!
Besos, ternura, que derroche de amor, ¡cuánta locura!
Que no acabe esta noche, ni esta luna de abril, para entrar en el cielo no es preciso morir.

viernes, 26 de septiembre de 2008

.
Amo la costura de tu falda, amo la estructura de tu espalda.
Amo lo que ves y lo que tocas, amo lo que no es y lo provocas.
Amo tu frialdad ante la vida, amo tu verdad aunque es mentira
Amo mucho más que tu belleza, te amo si te vas o si regresas.
Amo la cicatriz en tu rodilla, y ese lunar gris en tu barbilla.
Si no fuera porque estás metida adentro de un televisor de seis a siete, te diría lo que siento por dentro, cada vez que te besa un mequetrefe.
Me enamoré de la diva de la tele, como es de idiota el amor y cómo duele.
Ayer te vi deprisa y fue en vivo, y descubrí que tu sonrisa era de archivo.
Me fui tras de ti para tocarte, y lo que conseguí fue enfadarte.
Descubrí que era ficticio el lunar gris, mientras tumbabas la puerta en mi nariz.
Tendré que conformarme de seis a siete, con soñar que soy yo ese mequetrefe.
Me enamoré del papel de una novela, sé que tu no existes y me doy pena.

jueves, 25 de septiembre de 2008

A la cruz de tus ojos en madrugada se pierde el mal, un nuevo día es tanto que hace bien y que salva.
Te vi bailando sola entre exceso y discreción, buscando historia, juntando años.
Sobre mi se abre tu flor de humedad.
En muchos de tus lugares con el amor no alcanza, hasta un buen corazón puede perder la calma.
Dame de lo que puedas o se perderá para siempre, todo lo que cayó ardió dos veces.
Sobre mi se abre su flor de humedad.
Buenos Aires, ciudad del sino, duende un destino. Ante la luz de tus amores, de tu misterio divino, hoy no sé, mañana tal vez, caiga rendido.
El tiempo y el agua que tiene hoy este río aún no pudo apagar tanto fuego caído.
Vicios de sociedad que está esperando un milagro, algunos los que van, otros clavados al barro.
Sobre mi se abre tu flor de humedad.
Se van juntando almas símbolo de un sueño que nace, tantos años de lucha por tu rincones y calles.
Prisionero fugaz que está con vos y con otra, boca roja de tango que me provoca.
Sobre mi se abre tu flor de humedad.
Buenos aires, ciudad del sino, duende de un destino. Ante la luz de tus amores, de tu misterio divino, hoy no sé, mañana tal vez, caiga rendido.

martes, 23 de septiembre de 2008

. Casi no hay cosas en las que creer, al menos te tengo a vos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Vida, pasión y vuelo de la abuelita Zenaida.

Señores, pido silencio
y en el silencio atención
que aquí los convoco yo
a transitar la ternura
de la historia simple y pura
que voy a contarles yo.
Al ritmo de cumbia suave
que me marca la guitarra
caminando por el alma
hasta mi boca llegó
esta narración de amor
de desesperanza y sueños:
la vida, pasión y vuelo
de la abuelita Zenaida.

La conocí en Bogotá
por las calles bogotanas
vendiendo frutos maduros
con su sonrisa cansada
siempre en la boca un cigarro
cigarro que ella se arma
tan pequeñita, tan frágil que me dije:
"cosa rara que camine y que no vuele"
esta viejita Zenaida
siempre al trotecito corto
de hormiguita ciudadana
no sé por qué la Zenaida
en su andar, en su mirada
me recordaba a mi abuela
a mi abuelita Milagro
que hacía el pan de la nada.

Casi niña quedó viuda
con diez hijos a su cargo
los fue criando a lo hombre
duramente trabajando
mientras ellos crecían
ella se iba achicando.
De los diez hijos que tuvo
uno murió
dos hay presos
y los demás poco a poco
se le fueron alejando
uno a trabajar muy lejos
y los demás, y los demás se casaron
y así se quedó solita
en su casita de barrio.

¡Cumbia!
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia
Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

Pasó el tiempo
y con los años
un nieto la visitaba
era su nieto mayor
su orgullo, sus ojos, su alma
se parecía al abuelo
y como él se llamaba Manuel
como aquel Manuel
que hizo mujer a Zenaida
y que le sembró diez hijos
y al que un día por bobadas
se lo trajeron aún tibio
muerto de una puñalada
El nieto que era su orgullo
cuando al ranchito llegaba
la levantaba en sus brazos
y le besaba las canas
y le decía: "mi reina
tú eres mi novia más cara"
A veces venía picado de aguardiente
y la obligaba a bailar con él la cumbia
y la Zenaida bailaba
Él se llamaba Manuel
Manuel Hernández Peralta
y era su orgullo, sus ojos
el brote más lindo y bueno
que le floreció a Zenaida
él la obligaba a bailar
y ella la cumbia bailaba.

Zenaida baila la cumbia

Pero un domingo que vino
su Manuel a visitarla
lo notó como distante
no reía, no charlaba
ni la invitó a bailar cumbia
se quedó toda la tarde
tendido sobre la cama
recién al anochecer
y cuando ya se marchaba
le dijo dándole un beso:
"Allí debajo la almohada
le he dejado una cartita
leala recién mañana."
La volvió a besar muy fuerte
y se alejó, lloviznaba
La Zenaida no durmió
no rezó, sólo fumaba
y esperó el amanecer
para así leer la carta
que acariciaba en sus manos
como si fueran los ojos
del nieto hermoso del alma.

A lo lejos cantó un gallo
y eso trae la mañana
luego fueron las bocinas
los carros y abrió la carta:
"Abuelita: no se apene
cuando usted lea esta carta
yo habré salido a Miami
en un barquito de carga
a buscar otro destino
quiero ver como sacarla
de este tugurio del rancho
porque a mí me parte el alma
verla ya tan viejecita
salir todas las mañanas
a vender frutos maduros
por las calles bogotanas
yo parto con un amigo
rece por él y por mi alma"
Dobló la carta Zenaida
armó y encendió un cigarro
y se fue a vender sus frutos
por las calles bogotanas

De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

Al poco tiempo Zenaida
comenzó a recibir cartas:
"2 de septiembre, New York,
Abuelita mi vieja:
rece mucho que a Dios gracias
mis cosas andan muy bien
y estoy ganando harta plata
ya la imagino viviendo en un palacio
rodeada de hermosas matas y flores
tendidas sobre una hamaca
mientras yo le doy mil besos
dulce abuelita Zenaida"
"Diciembre 5, Miami
hoy pensé mucho en usted
abuelita de mi alma
las cosas marchan mejor
pero a veces hay nostalgia
cuando regrese le haré
bailar la cumbia, mi alma
Abuelita:
he conocido a una muy linda muchacha
yo sé que le va gustar, es caleña
de nombre Ana
yo le hablo mucho de usted
de mi abuelita Zenaida
que vende frutos maduros
por las calles bogotanas."

Un atardecer de enero
regresaba la Zenaida
al ranchito del tugurio
después de vender papaya
y se acercó al mercadito
a comprar para la cena
unos pancitos calientes,
panelita y unas papas
En un diario de ese día
le envolvieron lo comprado
y al trotecito fumando
bajo una suave llovizna
llegó al tugurio Zenaida.

Llegó un poquito cansada
encendió el fuego
las velas que siempre la acompañaban
fue a desenvolver el pan,
la panelita, las papas
cuando descubrió la foto
que una página ocupaba
del periódico que trajo
del mercadito Zenaida.
Ahí estaba su Manuel
junto a una hermosa muchacha
él tendido cara al cielo
ella abrazaba una itaka
y en la mano de Manuel
otra arma se dibujaba
La Zenaida se sentó
se acomodó bien las gafas y leyó:
" New York, New York - Manuel Hernández Peralta
y Ana María Peralta
dos jóvenes colombianos murieron
esta mañana tras un duro enfrentamiento
se los buscaba hace meses por traficar marihuana
se resistieron y fueron acribillados a balas".

Zenaida pestañeó
y volvió a leer más calma
esta vez muy lentamente
"Ana María Peralta..."
musitó para sí
"oh muchachito berraco
se casa y no dice nada"
Se sonrió, miró la foto
"pero es linda la caleña
es bonita la muchacha
muchacho maleducado
casarse y no decir nada"
Luego recortó la foto
la alisó sobre la almohada
puso al fuego la panela
guardó el pan, guardó las papas
y se fue junto a la puerta
a esperar mientras fumaba
a que pasara la lluvia
para ir a vender papaya.

Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia de la playa.

Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia.

Y esto que sigue, señores
créanlo que es mi palabra
resulta que una mañana
vieron como la Zenaida
se volaba, se volaba
con la brisa se volaba.
Se dice que el Dios obrero
al que siempre ella rezaba
un día tuvo deseos
de comer una papaya
que es ese fruto tan dulce
que suele vender Zenaida
Dicen que la llamó
pero no murió Zenaida
sino que se fue en el vuelo
a llevarle una papaya
y vi con mis propios ojos
cómo las nubes cruzaba
y allá a los lejos su hombre
y su nieto la aguardaban
y junto a ellos la caleña,
Ana María Peralta
eso lo vio este cantor
que no miente cuando canta
Adiós, mi Zenaida, adiós
adiós, mi vieja Zenaida
yo también me iré muy pronto
al cielo a comer papaya...

¡Cumbia!
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia
Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

domingo, 21 de septiembre de 2008

La.Extraña.Pareja

Eran conocidos en las calles del barrio, conocidos en todos los bares y tabernas.
Él tan serio, tan alto, tan pálido y delgado. Ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
Él rondaba más o menos los cincuenta, y ella debía tener no más de veinticuatro.
Él daba clases, creo, en alguna academia. Y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.
Bebían y se amaban, o eso parecía, discutían a veces, a veces sonreían. Se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto, el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones, noche de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizá podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria feroces pasiones atenúa, invéntate el final de cadaa historia, que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre, iba vestido todo de riguroso luto. Venía borracho y solo, traía gesto serio, y entre las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno, y había decidido considerarla muerta. Y brindar por su olvido y su descanso eterno, y celebrar su entierro de taberna en taberna
Así que allá nos fuimos, y ¿para qué contaros?, vasos, vinos y risas, alguna vomitona, abrazos de amistad. Eterna aquella noche, Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones, noche de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizá podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria feroces pasiones atenúa, invéntate el final de cadaa historia, que el amor es eterno mientras dura.
Al salir del Almendro ya iba muy borracho, se calló en el asfalto y me incliné a su lado. Supe que estaba muriéndose de golpe, dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos.
Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo, y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.
Llegué hasta el bar que él me había indicado y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido.
Por fin la vi, bailaba muy despacio refugiada en el cálido pecho de un muchacho. Le conté y me escuchó, se abrazó a su pareja, yo no sé si lloró, no se veía apenas.
La noche debilita los corazones, noche de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizá podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria feroces pasiones atenúa, invéntate el final de cadaa historia, que el amor es eterno mientras dura.
. Por ti, por ti, por ti he dejado todo sin mirar atrás, aposté la vida y me dejé ganar.


Sem.

viernes, 19 de septiembre de 2008

.
Muchacha ojos de papel, ¿adónde vas?, quedate hasta el alba.
Muchacha pequeños pies, no corras más, quedate hasta el alba.
Sueña un sueño despacito entre mis manos, hasta que por la ventana suba el sol.
Muchacha piel de rayón, no corras más, tu tiempo es hoy.
Y no hables más, muchacha, corazón de tiza, cuando todo duerma te robaré un color.
Muchacha voz de gorrión, ¿adónde vas?, quedate hasta el día.
Muchacha pechos de miel, no corras más, quedate hasta el día.
Duerme un poco y yo entre tanto construiré un castillo con tu vientre hasta que el sol, muchacha, te haga reír hasta llorar, hasta llorar.
Y no hables más, muchacha corazón, de tiza, cuando todo duerma te robaré un color.



. Estaba arriba en el cuarto cuando subió Charly, me preguntó si ya estaba y me dijo "Ahora mando el video y te llamo". Pasaron 10 segundos, y se escuchaba esa introducción hermosa.
Se me llenaron los ojos de lágrimas, y el corazón me latía rapidísimo.
Me llamaron, bajé por las escaleras, mientras Ema me filmaba, y lo encontré a papá.
Charly nos dio más indicaciones y entré, mientras sonaba el siguiente tema...



When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me

If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by me, stand by me, stand by me

Whenever you're in trouble won't you stand by me
Oh, now, now, stand by me
Oh, stand by me, stand by me, stand by me

Darling, darling stand by me
Stand by me
Oh stand by me, stand by me, stand by me

jueves, 18 de septiembre de 2008

Fue.terrible.aquel.año

Fue terrible aquel año, de sequía y de miedo. Fue terrible aquel año, recordarlo es bueno.
Ganaron las derechas, año amargo en política, y los médicos no hallaron vacuna para el Sida.
Fue terrible aquel año, morían niños en África, y aquí mismo en mi calle mataban a un mendigo sin patria, a una infeliz prostituta, a una esposa maltratada. Fue terrible aquel año, los Balcanes humeaban.
Fue terrible aquel año, los días eran fríos, y cada vez más cortos, los meses eran ríos arrastrando abandono, el amor era olvido. No hubo nubes, no hubo lluvia, el otoño estaba prohibido.
Fue terrible aquel año, celebraron convenciones sobre la capa de ozono, y rompieron los hombres, la moratoria en la caza de lobos y ballenas.
Terrible fue aquel año, corría la sangre checheñia.
Fue terrible aquel año, los días eran fríos, y cada vez más cortos, los meses eran ríos arrastrando abandono, el amor era olvido. No hubo nubes, no hubo lluvia, el otoño estaba prohibido.
Fue terrible aquel año, de hambre y de guerra, de ideas perseguidas, de oraciones y miserias.
Fue terrible aquel año, no consigo olvidarme.
Fue terrible aquel año, en que tú, tú me dejaste, tú me dejaste.

martes, 16 de septiembre de 2008

Manos vacías.

Estuve hablando con mi sombra en la pared, no sé si creerle, casi siempre miente.
Tocaste fondo y no volviste a creer, estás tan vulnerable, perdiste mucha sangre.
Todo es igual cuando no hay con quién hablar, algo se quebró, de tus manos se escapó.
Cometiste el viejo error de hacer caso al corazón, te volvieron a engañar, te volvieron a dejar.
Y no hay magia que llene el alma o el corazón.
Manos vacías. Manos vacías.
Estuve hablando con mi sombra en la pared, me contó tus sueños que un día se durmieron.
Adentro tuyo hay voces que te hacen pensar, los baches en el alma no se curan con nada.
Todo es igual cuando no hay con quién hablar, algo se quebró, de tus manos se escapó.
Cometiste el viejo error de hacer caso al corazón, te volvieron a engañar, te volvieron a dejar.
Y no hay magia que llene el alma o el corazón.
Manos vacías. Manos vacías.

lunes, 15 de septiembre de 2008

El problema no fue hallarte, el problema es olvidarte.
El problema no es tu ausencia, el problema es que te espero.
El problema no es problema, el problema es que me duele.
El problema no es que mientas, el problema es que te creo.
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo.
Si me gustaste por ser libre, ¿quién soy yo para cambiarte?
Si me quedé queriendo solo, ¿cómo hacer para obligarte?
El problema no es quererte, es que tu no sientas lo mismo.
¿Y cómo deshacerme de ti si no te tengo? ¿Cómo alejarme de ti si estás tan lejos?
¿Cómo encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos? ¿Cómo encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco? ¿Cómo encontrar en la alacena los besos que no me diste?
¿Y cómo deshacerme de ti si no te tengo? ¿Cómo alejarme de ti si estás tan lejos?
Es que el problema no es cambiarte, el problema es que no quiero.
El problema no es que duela, el problema es que me gusta.
El problema no es el daño, el problema sos las huellas.
El problema no es lo que haces, el problema es que lo olvido.
El problema no es que digas, el problema es lo que callas.
¿Y cómo deshacerme de ti si no te tengo? ¿Cómo alejarme de ti si estás tan lejos?
El problema no fue hallarte, el problema es olvidarte.
El problema no es que mientas, el problema es que te creo.
El problema no es cambiarte, el problema es que no quiero.
El problema no es quererte, es que tu no sientas lo mismo.
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo.


domingo, 14 de septiembre de 2008

.

Tengo que partir, mi corazón, antes que yo, otros se fueron.
Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.
Todos sabes que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.

No llores más, mi corazón, que yo no busco el olvido.

Sólo busco futuro y horizonte, el faro que orienta al náufrago perdido.

Sólo busco futuro y horizonte, el faro que orienta al náufrago perdido.

Sube al ómnibus de Zitarrosa una mañana de domingo, aquel que nos llevaba al cerro.

Buscarás en la ciudad dormida el sueño que tuvimos siendo niños.

Buscarás en la ciudad dormida el sueño que tuvimos siendo niños.

Regarás bien, mi corazón, nuestro jardín y los recuerdos.
Y cuando pases por el mercado, brindarás a mi salud con medio y medio.

Y cuando pases por el mercado, brindarás a mi salud con medio y medio.
Volveré muy pronto, mi corazón, y sanará el barrio enfermo.

Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.

Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.






[.Todos saben que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso.]


jueves, 11 de septiembre de 2008

Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá. Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros, yo no quiero sembrar ni compartir. Yo no quiero 14 de febrero, ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas, yo no quiero que eligas mi champú, yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardín.
Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mi.
Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan, nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes. Yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero, yo no quiero besar tu cicatriz. Yo no quiero París con aguaceros, ni Venecia sin ti.
No me esperes a las 12 en el juzgado, no me digas "Volvamos a empezar". Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste, yo no quiero contigo ni sin ti.
Lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mi.
Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan, nunca mueren.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

,

Que te llamo, que me olvido y no puedo estar sin ti.
Que me estoy volviendo loco desde que no estás aquí, que yo nunca encontraré mis deseos de vivir. Y tu piensas que yo muero, pues ya ves que no es así.
Rompí tus fotos cuando te marchaste de aquí, quemé tus cartas y no volví a pensar en ti.
Y me veía yo escuchando a tus amigos decir que a todo el mundo le estás preguntando por mi.
Pasé las noches enteras bailando sin ti, ya no me duele tanto que tu no estés aquí.
Ya no me importa lo que pienses de mi, no creas que el mundo no gira sin ti.
Ya no estoy loco por volverte a ver, ya no paso por tu casa, ya no llamo para ver si acaso estás ahí.
Ya no estoy loco por volverte a ver, y me dicen mis amigos que he cambiado, que ya estoy mejor sin ti.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Lu.

Amo lo que veo y lo que ocultas.
Amo lo que muestras o insinúas.
Amo lo que eres o imagino.
Te amo en lo ajeno y lo que es mío.
Amo lo que entregas, lo que escondes.
Amo tus preguntas, tus respuestas.
Yo amo tus dudas y certezas.
Te amo en lo simple y lo complejas.
Y amo lo que dices, lo que callas.
Amo tus recuerdos, tus olvidos.
Amo tus olores, tus fragancias.
Te amo en el beso y la distancia.
Y amo lo que amas, yo te amo, te amo por amor sin doble filo,
te amo y si pudiera no amarte, sé que te amaría aún lo mismo.
Y amo lo que amas, yo te amo, te amo por amor a dar lo mío,
te amo con orgullo de quererte, porque para amarte yo he nacido.
Amo lo que seas y lo que puedas.
Amo lo que afirmas, lo que niegas.
Amo lo que dices, lo que piensas.
Te amo en lo que mides y lo que pesas.
Y amo lo que atrapas, lo que dejas.
Amo tu alegría y tus tristezas.
Te amo en la carne y en el alma.
Te amo en tus crisis y en tus calmas.
Amo lo que pides y regalas.
Amo tus caricias, tus ofensas.
Amo tus instantes y lo eterno.
Te amo en tu cielo y en tu infierno.
Y amo lo que amas, yo te amo, te amo por amor sin doble filo,
te amo y si pudiera no amarte, sé que te amaría aún lo mismo.
Y amo lo que amas, yo te amo, te amo por amor a dar lo mío,
te amo con orgullo de quererte, porque para amarte yo he nacido.